porque descubri que no me disgusta mi sonrisa tanto como crei, que me gusta leer frases escritas al reves, y que no sé pintarme las uñas, ni peinarme. Descubri que arruinaste todo y que no fue para nada mi culpa. Descubri -y acepté- que nunca fuiste lo que yo te hice en mi.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario